El Centro de Atención Temprana del Desarrollo Infantil se llama Dr. Eduardo Frandzman
La elección del nombre, se conoció en noviembre del año pasado, se realizó a través de una consulta y concurso a través de redes sociales, y la mayoría de la gente que votó y opinó eligió el nombre de quien fuera su más firme impulsor, su creador.
Para conocer la justicia de esta nominación, recurrimos a quien fue la primera maestra estimuladora, que trabajó codo a codo con el Dr. Eduardo Frandzman: Ana María Bertuzzi.
Hoy jubilada de la actividad docente, AnyBertuzzi, acepta la entrevista para recordar estos primeros tiempos de lo que en el comienzo fue el Servicio de Estimulación Temprana, dependiente de la Escuela Especial, y luego se transformó en un centro independiente.
“Muy acertadamente, es esta imposición del nombre. Gracias a todo lo que anduvo el Dr. Eduardo Frandzman y gracias a él, se llegó a la creación de este Servicio”, indicó en el comienzo de la nota.
“Desde que el niño nace, hasta los 2 años, es muy importante que un bebé y un niño reciba estímulos. No sobreestimulación, sino estamos hablando de estímulos adecuados para que tenga un desarrollo normal y adecuado a cada etapa evolutiva. Y eso Eduardo lo entendió, lo sabía y fue el precursor. Además, fue un puente entre la Escuela Especial y el Servicio de Salud del Hospital”, agregó.
Volviendo a su hacer docente, como la maestra estimuladora que sigue habitando en su interior. AnyBertuzzi dice que “el niño tiene que estar frente a estímulos adecuados. Acordes a cada etapa, para que pueda hacer un desarrollo evolutivo adecuado. A veces uno, en el afán de querer darle, pone un sonajero en la mano del bebé. Siempre, los objetos hay que llevarlos a la zona media, y que sea el bebé, a través de sus movimientos, el que se acerque al sonajero, por ejemplo”. Esto es fundamental, dice, “para que haya un trabajo neuronal y psicomotriz, es el bebé con sus movimientos el que tiene que ir hacia el objeto. Hay que ser paciente y esperar, porque esto le va a costar al niño. Esto era una de las cosas que enseñábamos a las mamás”, cuenta la entrevistada.
Recuerda que el querido Dr. Frandzman, fallecido hace unos años, “era un docente natural y también era de acompañar mucho a las familias, a los padres, en este proceso, con los niños que llegaban a su consultorio”. Indicó que “los servicios o centros de estimulación temprana, tienen que trabajar con los pediatras y con los neurólogos y otros profesionales de la salud”. El Dr. Frandzman, eso, “lo había entendido muy bien. era un acompañante fundamental. También les daba mucha fortaleza a los padres. Les hablaba del Servicio de Estimulación, para dar confianza, que los padres lleven a sus hijos a estimulación temprana, cuando eso era algo desconocido y nuevo”.
Era una pieza clave y fundamental, “hacía que los padres tuvieran confianza en algo nuevo”. También mencionó a Estela de Fernández, directora en el momento de la creación del Servicio de Estimulación Temprana, como una pieza fundamental para la creación del mismo. Es decir, la convicción que era necesario y fundamental contar con este organismo en Coronel Suárez. Había un servicio de este tipo en Pigüé, pero resultaba muy trabajoso y costoso para los padres el traslado hacia allí en forma periódica.
“Fue un avance y un logro para Coronel Suárez, esta creación. Eso, se lo debemos a Eduardo Frandzman. Bien merecido él lo tiene que ahora el Centro lleve su nombre. Es una alegría para mí y para todos los que trabajamos en ese momento, saber que lleva su nombre. Es un honor que él se merece, realmente”, concluye la entrevista Ana María Bertuzzi
Fuente: La Nueva Radio Suárez